El Cuento del Plan Prisma ¿A quien beneficia?

Paco, veterano vecino de Parquelagos, hizo un alto en su paseo y se apoyó en la barandilla de la presa para contemplar con pena como bajaba el nivel de agua del lago, cuando por un extremo de la presa vio venir a su amigo Mariano.

--¡Caramba Mariano! – dijo Paco – que bueno verte por aquí. ¿Qué te cuentas de nuevo?

Mariano, adoptó la misma postura de su amigo, se apoyó en la barandilla y sin apartar su vista de la playa que lamentablemente empezaba a formarse delante de La Solana como consecuencias del descenso del nivel del agua, contestó.

-- Pues por casa, no mucho, por cierto Paco – preguntó Mariano -- ¿has visto que están pavimentando las aceras entre la iglesia y el Club Argüelles, o como se llame ahora?

-- Pues si que lo he visto – contestó Paco – pero eso no es todo; según tengo noticias oficiosas, porque las oficiales brillan por su ausencia, también le van a hacer un aparcamiento al Colegio Parque….

--Pero bueno, ¿y con que dinero se está haciendo todo eso? – preguntó Mariano – que yo recuerde, en los presupuestos para 2009 no había ninguna partida para obras nuevas.

--Pues te lo voy a explicar – dijo Paco – pero mejor agárrate a la barandilla no sea que cuando te lo cuente te de un telele, porque la cosa no es para menos.

-- Jodo Paco, aquí no ganamos para sustos – exclamó Mariano -- ¿Qué pasa ahora? ¿nos han hecho alguna nueva trastada?

-- Pues mas o menos – contestó Paco—Escucha. ¿Tu has oído hablar del Plan Prisma?, ¿ese plan del gobierno por el que dieron a los Ayuntamientos dinero para que fuese empleado en obras diversas y así generar empleos?. Pues bien, el Ayuntamiento de Galapagar, como todos, recibió una cantidad que se ha repartido entre diversos barrios y urbanizaciones para hacer obras de mejoras. Parquelagos, como una urbanización mas, presentó una solicitud, por cierto, que acompañada de unos monos que los debió hacer el hijo pequeño de algún miembro de la junta, para que, con cargo a esos dineros, se llevasen a cabo una serie de obras en la urbanización designada en exclusiva y a dedo por la Junta….

-- ¡no me digas que estas obras se están haciendo con esos dineros? – preguntó
Mariano con gesto que mostraba un acusado cambio en su estado emocional que nada bueno presagiaba.

--Pues así es – respondió Paco – pero lo sorprendente es que con los graves problemas que tenemos de infraestructura, como alcantarillas que no tragan, farolas fundidas, baches, zonas supuestamente ajardinadas y convertidas en vertederos, etc, en vez de destinar esos dineros a resolver esos problemas, aunque sea en parte, la Junta de Gobierno, ignorando olímpicamente a los vecinos, como casi siempre, ¿qué hace?,….

-- Pues no me digas mas, lo de siempre – interrumpió Mariano sin ocultar su decidida mala leche – velar por los dos grandes, un parking para el Colegio y unas aceras bonitas delante del Club Argüelles, o como se llame ahora, y al resto de los vecinos pues nos den por donde amargan los pepinos. ¡Fíjate¡ con los problemas sin resolver que tenemos en Valle Peregrinos por las chapuzas que nos dejaron algunos de los promotores…!

--Pues tu lo has dicho Mariano – dijo Paco -- Una vez mas, la cosa está clara. Aquí impera la ley del embudo con una junta que se encarga de que eso sea así; para los grandes lo ancho y para los vecinos lo estrecho, es decir, a callar y a pagar y si no, demanda al canto!....aunque, dicho sea de paso, tengo entendido que no ganan ni una…..a pesar de la pasta que se gastan en abogados y procuradoras.

--Pero Paco -- preguntó Mariano – ¿no hubiese sido lo correcto que la Junta hubiese informado a los vecinos que existía un dinero con cargo al Plan Prisma y presentar las diversas opciones para emplear ese dinero, y que fueran los vecinos los que aprobasen en Asamblea el destino de ese dinero?.

-- Pues si, Mariano, eso hubiese sido lo correcto -- contestó Paco – pero si lo hubiesen hecho así, los vecinos hubiesen votado en masa por reparar farolas, alcantarillas, baches, etc y los dos grandes se hubiesen quedado a la luna de Valencia. Por otra parte, ese proceder que tu sugieres es propio de comunidades gobernadas por vecinos de forma democrática, palabra que está muy de moda pero que aquí no se conoce ni por el forro, pero lamentablemente, ese no es nuestro caso. Aquí y desde el principio de los tiempos, las sucesivas juntas de gobierno, salvo una que duró lo que un pastel a la puerta de un colegio, siempre han estado ahí para velar por el interés de los dos grandes, dígase el Colegio Parque y el Club Argüelles, o como quiera que ahora se llame, como tu dices.

-- La verdad, Paco – dijo Mariano con tono decididamente encabronado -- es que todo este cúmulo de tropelías, porque no se me ocurre otro nombre, están llegando a un punto que se está haciendo insoportable…

-- Pues tienes razón Mariano – dijo Paco – pero como todo en esta vida, es preciso que las cosas lleguen a este punto para que la gente reaccione y diga basta!....

--Pues yo que hablo mucho con vecinos y amigos fuera y dentro del Valle Peregrinos – dijo Mariano – te puedo garantizar que hay mucho mal de fondo y que todas estas cosas que salen a la luz, no hacen mas que encabronar al respetable, en fin, que por lo que puedo ver y oír, creo que la capacidad de aguante de la gente debe estar llegando al límite….

--Pues que Dios te oiga Mariano – dijo Paco – y ahora te dejo porque he de recoger a mi hija a la estación y no quiero hacerla esperar.

--Hasta la próxima Paco, saludos a tu familia – dijo Mariano

--Lo mismo digo – dijo Paco. Ciao!!

COLORIN COLORADO, ESTE CUENTO – QUE NO LO ES -- SE HA ACABADO



El Parqueólogo
Septiembre 2009

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