El Cuento de los Cerditos


Paco, veterano vecino de Parquelagos, se encontraba en uno de los puntos limpios de la urbanización doblando las cajas que quería tirar para así poderlas meter por la estrecha boca del contenedor de papel y cartón, junto al cual había un cúmulo de cajas, revistas, testimonio del incívico comportamiento de algunos vecinos que, contrario a lo que Paco estaba haciendo, no se molestaban en perder unos minutos en meter sus deshechos en el contenedor y los tiraban donde cayese. En esto, que un coche se aparcó junto al punto limpio, del que descendió su amigo Mariano:

--Hombre Mariano, ¿Qué haces por aquí con este calor? – preguntó Paco

--Pues ya ves, a tirar estas bolsas de basura – respondió Mariano, mientras sacaba del baúl de su coche una serie de bolsas conteniendo basura, plásticos y botellas que introdujo en los contenedores respectivos

--¿te fijas en toda esa basura desparramada por el suelo? – preguntó Paco señalando con un dedo toda una serie de bolsas abiertas con su variopinto contenido desparramado por el suelo después de haber constituido la delicia de gatos y perros sueltos, y quien sabe si también de ratas.

--Ya veo, Paco – respondió Mariano con un gesto de asco – la verdad, es que no me explico como alguien puede hacer esto, porque podría entender que alguien venga y se encuentre con los contenedores a rebosar, pero mira, si estos contenedores están casi vacíos………, la verdad es que no puedo comprender que gente que vive aquí haga esto, ¿quién quiere tirar piedras contra su tejado?...la verdad es que me gustaría saber quien comete este tipo de actos para cantarle las cuarenta…y además, en bastos!………

--Pues no es difícil, precisamente, acabo de tomar esta serie de fotos de toda esa basura para publicarlas – respondió Paco mientras le enseñaba a su amigo las fotos recién tomadas de toda la basura esparcida por el suelo deteniéndose en una foto en particular en la que se podía leer clarísimamente el nombre y la dirección de la destinataria de la caja y, por tanto, de la vecina cuyo civismo quedaba en entredicho.

--Pero Paco!, –exclamó Mariano lleno de asombro – eso es como robar y dejarse el DNI en la casa saqueada….me imagino que dirán los lectores cuando vean el nombre de esa vecina publicado, me imagino que a la vecina se le caerá la cara de vergüenza….

-- Hombre, si la tiene, pues si, pero si no, pues la dará lo mismo – dijo Paco – de todas formas, por esta vez no podrán decir nada porque esta foto en particular no la voy a publicar – dijo Paco

--¿y eso por que? – exclamó Mariano entre extrañado e indignado --

-- Pues porque si la publico, la persona que tiró esta basura quedará señalada y tendrá que soportar el reproche de sus vecinos y eso podría ser muy bochornoso, – respondió Paco – por eso, prefiero que esto la sirva de aviso. Como yo voy por la vida pensando que “too er mundo e güeno”, quiero creer que esa persona, o cualquier otra que haga lo mismo, modificarán su conducta y desde ahora pondrán la basura dentro de los contenedores como estamos haciendo tu y yo.

--Pues tienes razón Paco – dijo Mariano, admirado de la filosofía de su amigo Paco – por cierto, ¿tienes hora?

-- La una y veinte,-- contestó Paco.

-- Pues me voy antes de que me cierren la panadería – dijo Mariano --. Hasta mañana Paco.

--Hasta mañana Mariano


COLORIN COLORADO, ESTE CUENTO – QUE NO LO ES -- SE HA ACABADO



El Parqueólogo
Julio 2009

El Cuento de las Cuentas

Paco, veterano vecino de Parquelagos, paseaba con su perro hacia la estación de La Navata cuando oyó un silbido a sus espaldas, se dio la vuelta y vio a su amigo Mariano que caminaba en la misma dirección y le hacía señas; esperó a que Mariano llegase y ambos continuaron el camino.

--Hola Mariano, ¿vas a coger el tren? – dijo Paco

--Pues no – respondió Mariano – simplemente me estoy dando un paseo hasta la estación; es bueno hacer un poco de ejercicio; me imagino que tu haces lo mismo. ¿me equivoco?

--No, no te equivocas – respondió Paco – yo suelo caminar hasta el bar de Marcelino, allí me tomo un cafelito y después regreso a casa. Por cierto, ¿me acompañas y te invito a un café?

-- Hecho – respondió Mariano

-- Por cierto, Mariano, -- preguntó Paco -- ¿te acuerdas cuando en la Asamblea del 20 Diciembre pasado, hubo un vecino que informó a la Asamblea de la formación de una comisión de auditoria de cuentas?

--Si, claro, no me voy a acordar! – respondió Mariano – de hecho, yo fui de los que me alegré de la noticia porque siempre he echado en falta el que se auditen las cuentas como se hacía en la urbanización donde vivía antes de venir a Parquelagos. Lo que no se es lo que pasó con esa comisión ¿se llegaron a auditar las cuentas?

--Que va!, -- respondió Paco – te cuento esto porque el otro día me encontré con uno de los miembros de esa comisión y le hice la misma pregunta que me has hecho tu a mi y me dijo que la Junta se negó en redondo, vamos, que las cuentas no las audita nadie!

--¡No te puedo creer! ¿Cómo es posible? – exclamó Mariano no dando crédito a lo que oía -- ¿pero que razones tienen para no dejar que se auditen las cuentas?

-- Hombre, yo creo que las razones habrá que buscarlas en la negativa a que se auditen las cuentas – dijo Paco – pero te diré que con esa negativa tajante no ha hecho mas que levantar un mogollón de sospechas…..

-- No me extraña – dijo Mariano – si yo fuese el responsable de las cuentas y no tuviese nada que ocultar, ¿por qué habría de negarme a que otros vecinos quisieran auditar las cuentas? Es mas, eso es una buena costumbre implantada en muchas comunidades. Sin ir mas lejos, en El Guijo, que como sabes es tan grande como Parquelagos, existe una comisión de auditoria permanente totalmente independiente de la junta de gobierno y que se renueva, creo que cada tres años; lo llevan tan a rajatabla, que un cargo en esa comisión no puede ostentarlo un miembro saliente de la junta de gobierno hasta pasados dos años, lo cierto es que las cuentas y los presupuestos que llegan a las asambleas, al ir avalados por esta comisión, se aprueban con la gorra porque los vecinos confían en esa comisión.

-- Oye, ¿y aquí no podríamos institucionalizar la creación de esa comisión permanente? – preguntó Paco --

-- Pues si que podríamos – contestó Mariano – solo sería cuestión de que los vecinos lo solicitasen por escrito que en la próxima asamblea se incluyese algo así como “Creación de una Comisión de Auditoria” y que fuese la asamblea la que votase su creación; estoy seguro de que esa propuesta sería aprobada por inmensa mayoría porque..¿quien se puede negar a que se auditen las cuentas? …

-- Hombre, yo creo que solo se puede negar el que tenga algo que ocultar – respondió Paco --..es de cajón!.

-- Voilá – respondió Mariano --

-- Pues yo creo que deberíamos tomarnos este asunto en serio y trabajar para que esa comisión se ponga en marcha – afirmó Paco

--Pues si te parece, yo voy a hablar con mis vecinos para que apoyen esta iniciativa – dijo Mariano – y si hay que recoger firmas, a mi eso se me da muy bien. Estoy seguro de que mis vecinos estarán encantados y lo digo porque, por lo que me cuentan, el que mas y el que menos se quedó con un palmo de narices cuando en la Asamblea del 20 Diciembre quedaron tantas preguntas sin responder sobre presupuestos y cuentas ¿recuerdas?.

--Ya lo creo que me acuerdo – exclamó Paco – yo estaba allí y me pareció un espectáculo bochornoso el como se pasó a la votación sin contestar a las mucha preguntas que la gente tenía sobre las cuentas del 2007 y los presupuestos del 2009 que mas que otra cosa, parecían la cuenta de la vieja…..y, por supuesto, aunque todos los vecinos hubiesen votado en contra, las cuatro parcelas comerciales hubiesen aprobado cuentas y presupuestos porque solo esas cuatro tenían el 54% de los puntos.

-- Pues adelante – exhortó Mariano – a trabajar sobre este asunto.

Los dos amigos, después de degustar un buen café, emprendieron el regreso a casa. Por el camino hablaron de la pila de millones que el Real Madrid se gastó en Ronaldo, del nuevo triunfo de Alberto Contador y de otras muy gratas cosas y ya entrando en Parquelagos, llegaron al cruce donde se despidieron.

.—Bueno, Paco, – dijo Mariano – me alegro haber sacado el tema de la auditoria porque creo que tiene mucha importancia. Venga,…. hasta mañana

--Hasta mañana Paco.


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El Parqueólogo
Julio 2009

El Cuento de los Puntos

Paco, veterano vecino de Parquelagos, paseaba por las bucólicas orillas del lago cerca del cual tenía su casa, admirando el excelente trabajo de limpieza llevado a cabo por muchos de sus convecinos y en el que, orgullosamente, él había participado. La verdad es que aquel trabajo colectivo le había hecho mucho bien porque ahora sentía, por primera vez en muchos años, que formaba parte de esa comunidad con la que siempre soñó cuando hace muchos años decidió mudarse a esta urbanización dejando atrás la contaminación medioambiental de Madrid. Absorto en sus pensamientos, no se percató de la llegada de Mariano, uno de los varios vecinos a los que tuvo la oportunidad de conocer durante la operación de limpieza del lago cuando, codo a codo, se afanaban por extraer basura de las orillas. Mariano, vivía en un acogedor chalet adosado muy cerca del Colegio Parque y, como Paco, también disfrutaba de aquellos primeros contactos que consiguió hacer después de 5 años viviendo en la urbanización en un casi absoluto aislamiento. Al ver a Paco, Mariano se acercó por detrás y colocó su mano en el hombro de su amigo al tiempo que le decía:

--Hola, Paco, ¿Qué haces tu por aquí?

Paco se dio la vuelta y en su rostro se reflejó el placer que le producía encontrarse con su nuevo amigo, exclamando:

--¡Caramba Mariano!, ¡me alegra verte!, pues aquí estoy, disfrutando de estos idílicos parajes que entre todos hemos conseguido recuperar. ¿Y tu? ¿qué haces por aquí?.

--Pues lo que tu, voy a disfrutar de estas vistas tan preciosas y a echar de comer a los patos el pan que sobró de ayer.

Ambos se sentaron en uno de los bancos que bordea el lago mientras que una bandada de patos se acercaron a degustar el pan al que se habían acostumbrado a recibir de los cada vez mas numerosos paseantes, cuando Mariano preguntó:

-- Paco, ¿has oído que la Junta de Gobierno quiere modificar los estatutos otra vez?

--Si, algo he oído, ¿y que es lo que quieren modificar exactamente? – preguntó Paco, a lo que Mariano contestó:

--Pues el Art. 10 que es el que establece los puntos que tenemos cada uno de nosotros. Por lo que nos cuenta el presidente de nuestro parque, que como sabes, es miembro de la Junta de Gobierno de la Entidad, la Junta quiere tratar a todos por igual asignando 1 punto para todos los vecinos lo que significa que a los parques, que ahora tenemos 2 puntos, nos van a bajar los puntos a la mitad, es decir, que nos vamos a ahorrar un 50% en nuestras cuotas de comunidad que no es poco; mi mujer ya está haciendo planes en que gastar ese dinerillo que nos vamos a ahorrar!.

Paco, miró a su amigo y le preguntó:

-- oye, Mariano ¿y tu presidente te ha dicho que tus gastos de comunidad se van a reducir a la mitad?, a lo que Mariano le contestó:

-- Hombre, eso no lo ha dicho – respondió Mariano -- pero yo pienso que es lógico ¿no?, si me rebajan a la mitad los puntos, pagaré la mitad, ¿cierto?. Lo que si nos dijo nuestro presidente en un e-mail es que si votamos SI a la propuesta de modificación, pagaremos menos y si votamos NO pagaremos mas, así es que yo votaré SI a la propuesta, si es que llegan a llevarla a la asamblea. Por lo visto, esta vez quieren ser legales y necesitan los 2/3 de los puntos de toda la urbanización, por lo que están tanteando al respetable a ver si consiguen los puntos que necesitan.

Paco se quedó mirando fijamente a su amigo Mariano y con mirada no exenta de compasión, le dijo:

--Mira Mariano, yo creo que hay algo que vuestro presidente no os ha dicho, puede que porque ni el mismo lo sepa, aunque esté en la Junta de Gobierno, porque, de saberlo, os estaría engañando y siempre hay que dar a la gente el beneficio de la duda. Te explico. En las condiciones actuales, según dice la Junta, la urbanización tiene un total de 21.230 puntos, ¿de acuerdo?

--No estoy seguro pero, si, creo que por ahí le anda -- respondió Mariano

--Pues bien – continuó Paco, que había puesto su móvil en modo calculadora – esos 21.230 punto es la suma de los muchos vecinos que tienen 1 punto, de los muchos mas que tienen 2 puntos y de los pocos, aunque muy grandes, que tienen 4 puntos; ahora bien, si a todos se les asigna 1 punto, el total de puntos de la urbanización se reduce mucho, de hecho, el total baja a 9.113 puntos, ¿me sigues?

--Si, creo que si, ¿y que? – respondió Mariano quien, aunque no ducho matemático porque el era de letras, eso de las cuatro reglas se le daba bastante bien.

--Pues ahora – siguió Paco - vamos a hablar de euros en vez de puntos y si dividimos el presupuesto para el 2009 que, si no me equivoco es de 295.588 €, entre los 21.230 puntos actuales, resulta que el punto año tendrá un valor de 13,92 €. ¿me sigues?

--Te sigo - respondió Mariano

--Y si ahora multiplicamos los 13,92 € por los puntos que tu tienes, que según me dijiste, son 8, resulta que tu cuota anual es de 111,36 € ¿está claro? – preguntó Paco.

-Como el caldo de un hospital – respondió Mariano, imaginando los casi 56 € que se iba a ahorrar para gastar en una buena mariscada.

--Ahora, repitamos la operación pero en base a los nuevos puntos, es decir, 9.113 – explicó Paco - y dividamos el mismo presupuesto entre 9.113 lo que nos da un valor del punto año de…. 32,44 €, es decir, mas del doble del valor que tenía antes de la modificación, ¿me sigues?

--Te sigo – respondió Mariano mientras su ceño empezaba a fruncirse y en su rostro aparecía la expresión grave del que empieza a vislumbrar una realidad en la que no se había parado a pensar.

--Pues si ahora multiplicamos este nuevo valor del punto año por tus nuevos puntos que, como bien dice tu presidente, te los van a rebajar a la mitad, es decir, de 8 te los bajan a 4, ¿qué tenemos? – dijo Paco mientras que sus dedos tecleaban el móvil en busca de la respuesta - aquí tienes….., tu nueva cuota anual será de ……32,44 multiplicado por 4 igual a 129,76 €, es decir, que vas a pagar – nuevo tecleo en la calculadora -- 129,76 menos 111,36 igual a…18,40 € mas al año, o sea, que te van a cascar un…a ver… 16% de aumento.

En ese momento, el rostro de Mariano se acabó de poner serio del todo mientras que su nuez subía y bajaba, indicativo de dificultades salivares transitorias.

--¿pero como es posible Paco? – espetó Mariano – y entonces ¿dónde coño está el beneficio del que nos hablaba nuestro presidente?

--Hombre Mariano, de todas estas modificaciones, siempre hay quien se beneficia pero creo que el beneficiario habrá que buscarlo en otra parte – respondió Paco.

--Pero, si los chalets adosados no nos beneficiamos, ¿quien se beneficia de esta modificación?, ¿no serán las parcelas individuales, verdad? – pregunto Mariano en cuyo rostro se reflejaba la desilusión pensando en el disgustazo que le iba a dar a su mujer, a lo que Paco, quien volvió a sacar su móvil y ponerlo en modo calculadora, le respondió:

--Pues veamos qué le pasa a las parcelas individuales; esas tienen 1 punto ahora y tendrán 1 punto después de la….…. -- viéndose interrumpido por Mariano quien le espetó:

--Claro, esas se quedan como están, o sea, que ni fu ni fa!

--No corras Mariano, espera que haga una sencilla operación – le cortó Paco – mira: mi amigo Juanito, con una parcela de 3.000 metros tiene 30 puntos y en la actualidad paga 30 multiplicado por 13,92 € igual a 417,60 € al año, ahora bien, con el punto año a 32,44 € pagará…a ver…, 32,44 multiplicado por 30 igual a.. – Paco no dijo nada y le mostró la pantalla de su móvil a Mariano quien exclamó:

-- Joder Paco!, 973,20 €…que putada mi brigada!...¡mas del doble!....pobre Juanito!

--Pues si – respondió Paco – exactamente, a Juanito le cascan un 133% de aumento.

--Pero bueno, si nuestras cuotas suben y las de las parcelas individuales también, ¿Quién coño se beneficia de la modificación? – preguntó Mariano realmente confundido.

--Pues vamos a ver – dijo Paco – ya solo quedan las parcelas comerciales y para ver el efecto, tomemos esta parcela que está justo detrás de nosotros, donde con frecuencia llegan autobuses cargados de muchachos a pasar varios días. Esta parcela tiene 61.800 metros cuadrados que multiplicado por 4 puntos en la actualidad resultan…2.472 puntos, por lo que pagan, a ver…2.472 multiplicado por 13,99 € igual a…34.418 € al año.

--Bueno – interrumpió Mariano – no me extraña, con tantos metros!

--Pero con el democrático “1 punto para todos” – dijo Paco -- esos señores pasarán a tener 61.800 metros que multiplicados por 1 punto nos da…618 puntos.

--¿Y? – preguntó Mariano con un rostro donde empezaban a aparecer muescas de mala leche

--Pues que si ahora multiplicamos 618 puntos por el nuevo valor del punto año, es decir, 32,44 €, tenemos…a ver… mira! -- le dijo Paco mostrando a Mariano la pantalla del móvil.

--20.048 €!! – exclamo incrédulo Mariano – o se que esos señores se ahorran un pastizal

--Pues si señor, exactamente, 14.373 € al año – respondió Paco

-- ¿O sea que las parcelas comerciales son las únicas beneficiadas de la modificación? – preguntó Mariano con una expresión de incredulidad en el rostro – vamos, que tienen un morro que se lo pisan

--Pues ya ves, mi querido Mariano – respondió Paco – y Pitágoras no miente.

--Pero, ¿cómo es posible que la Junta no informe de esto a los vecinos? ¿no se supone que deben velar por los intereses de todos y no solo por el de unos pocos? -- preguntó Mariano visiblemente cabreado.

--Pues parece que hay preferencias en eso del trato a los vecinos – respondió Paco – y todo apunta a que las parcelas comerciales deben ser la niña bonita de la Junta porque todas las ventajas son para ellas.

Ante semejante revelación, Mariano permaneció con la mirada perdida en el lago por el que nadaba una hermosa pata blanca seguida de una hilera de preciosos patitos también blancos. Al cabo de un rato, como si despertase de un letargo, Mariano se volvió a su amigo Paco y con voz solemne le dijo:

-- ¿sabes que, Paco?

--¿Qué? -- preguntó Paco, a lo que Mariano respondió airado:

--Pues que voy a hablar con el presidente de mi parque y le voy a decir que se vaya a engañar a Sierra Morena y que si llevan el asunto a la asamblea, el voto del SI se lo dará su tía porque lo que es yo, le voy a dar un NO como un piano, es mas, me quedo con todos esos números que me has hecho y se los voy a explicar a otros vecinos que, como yo, se han tragado el cuento de la puntos que nos ha contado nuestro presidente para que voten NO………será fulero el tío!!.........por cierto, Paco, ¿tienes hora?

--La una y veinte – respondió Paco

--Leches, Paco, me voy que tengo que comprar el pan porque si no mi parienta me deja sin comer. Bueno, no sabes lo que te agradezco que me hayas abierto los ojos; de verdad, gracias amigo!

--De nada, Mariano, de nada, ya sabes, siempre que tengas dudas, pregúntame; los viejos de Parquelagos tenemos la ventaja de que conocemos el percal. Venga, vete a comprar el pan no sea que te cierren.

--Hasta la próxima Paco, que tengas un buen día

--Hasta la próxima, Mariano, igualmente y…saludos a tu mujer.

COLORIN COLORADO, ESTE CUENTO – QUE NO LO ES - SE HA ACABADO


El Parqueólogo
Julio 2009